Lo que hay que mirar hoy
En orden: primero lo que cuesta plata, después lo que cuesta tiempo, al final lo que cuesta criterio. Un tablero que solo muestra indicadores obliga a que alguien los interprete cada vez.
Los indicadores
El ahorro duro y el ahorro blando van separados y no se suman. El duro es presupuesto menos adjudicado: hay un presupuesto que alguien firmó y un contrato que se va a pagar. El blando es costo evitado por licitar, no plata que entre a la caja. Sumarlos es cómo un área de compras termina reportando un ahorro mayor que el presupuesto del proyecto.
El embudo
Dónde está parado el trabajo. Un proceso vencido y todavía abierto le dice al proveedor que su cotización no importaba.
Presupuesto contra adjudicado
La línea punteada es el presupuesto. Una barra que la pasa es un proceso que se salió, y el ahorro agregado puede estar tapándolo.
Qué parte del formato quedó sin cotizar
Por valor, promediando las ofertas de cada proceso. Si todos los oferentes dejan el 20 % en blanco, el problema no es de los oferentes: es del pliego.
Los procesos
Una fila por proceso. Se puede entrar al detalle de cualquiera.
Los proveedores
Dentro de un proceso un proveedor es una columna; a lo largo de diez es un socio o un problema. «Líneas a tarifa mínima» se cuenta aunque el proveedor pierda el total: es con quién vale la pena negociar ese capítulo.
La referencia es la propia historia
Las cifras de referencia que circulan —«el mejor en clase cierra en cuatro días»— salen de informes de proveedores de software, varían según quién las publique y no están verificadas para obra en Colombia. La única comparación que este tablero hace es contra la mediana de los procesos de JANA, que se puede auditar porque sale de estos mismos datos.
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Cobertura del formato
Los dos porcentajes, que son distintos a propósito: el de ítems cuenta líneas; el de valor cuenta plata, sobre una base común a todos. Dejar sin cotizar veinte líneas de señalización y dejar sin cotizar la estructura metálica pesan igual en el primero y no se parecen en el segundo.
Fase 2 · la oferta igualada
Lo que un oferente no cotizó se valora al unitario más alto de las demás ofertas —un precio firme de esta licitación, con el que alguien se comprometió— y solo cuando nadie la cotizó se baja al presupuesto más un recargo, porque una partida que se contrata después, suelta y sin competencia, no sale al presupuesto. La pregunta que contesta: ¿cambia el ganador al cerrar el alcance?
¿Depende la decisión de cómo se imputó?
La única objeción seria que tiene este análisis es «ese recargo lo pusieron ustedes». Si el ganador es el mismo con las tres reglas, la decisión no depende de la imputación y la objeción queda contestada de antemano.
La bitácora de imputación
Cada línea imputada con su precio, de dónde salió la regla, de qué oferente se tomó el unitario y cuánto habría dado por el otro camino. Es lo que permite contestar «¿de dónde sacaron eso?» sin volver al software.
Por capítulo
Nadie negocia doscientos ítems: se negocian doce capítulos y se entra al detalle de los tres que se salieron.
Dónde está la plata
Zona A: los ítems que concentran el 80 % del valor. Es la lista corta por la que vale la pena pelear.
